Centro Comercial San Jorge - km 19 Vía Mosquera
Lunes - Sábado 7:00 AM - 5:00 PM
8934484

Otras causas del deterioro del humedal Gualí: Migración, violencia y falta de voluntad política

Desde un contexto histórico nacional...

Migración y crecimiento urbano

A partir de 1950, a causa del acelerado crecimiento urbano (migración económica y violencia), las ciudades de Colombia se vieron destinadas a satisfacer nuevas necesidades básicas: habitar, trabajar, movilizarse y esparcimiento, por lo que la actuación pública debió orientarse hacia el desarrollo de sistemas viales, parques y equipamientos, y vivienda. No obstante a partir de este momento, la administración pública presento debilidades para abordar la nueva organización del territorio, debido a que no se formularon políticas urbanas específicas, es decir los proyectos de vivienda, infraestructuras de servicios públicos, de educación, medio ambiente, salud, trabajaron independientemente sin coordinación entre ellas y sin tener en cuenta la nueva dimensión territorial.

Inadecuada coordinación administrativa

Se presentaron dificultades administrativas para que la planeación nacional económica y la urbana trabajaran conjuntamente, por lo que sus proyectos se presentaban como entes autónomos, además la mayoría de las ciudades Colombianas inclinaban sus prioridades al desarrollo económico (producción agrícola), mientras que los planes urbanos eran autónomos a cada ciudad sin un ente planificador especializado que los regulara. 

Intereses particulares 

A partir de la década de los años 80, se presentó un gran debilitamiento de la función planificadora, generando con ello mayores libertades de desarrollo urbano al sector privado, sin haber asegurado condiciones técnicas o reglas específicas sobre la funcionalidad de la ciudad, por tal motivo, hacia los años 90s, aumentaron los problemas urbanos debido al crecimiento acelerado de las ciudades sin existir un marco institucional técnico suficiente para enfrentarlos, generando además cambios de uso del suelo, sin adecuar sus estructuras urbanas, produciendo problemas de espacio público y dificultades para asignar suelos destinados a estacionamientos.

A partir de los años 70 y 80, se ejecutan la mayor cantidad de obras de edificaciones cerca, o sobre los humedales. Es tan sorprendente este fenómeno que incluso algunos proyectos urbanísticos tomaron el nombre de los ecosistemas afectados. Ejemplo: Urbanización Santa Maria del Lago en la ciudad de Bogotá, cuyas edificaciones reposan sobre 3.4 hectareas del humedal Santa Maria del Lago. 

 Construcción ilegal

 

Solución para la crisis

Se adoptó la ley 9 de 1989 de reforma urbana, como un plan para la crisis de las ciudades, el cual introduce el plan de desarrollo municipal para empalmar la planificación local autónoma, implanto además el desarrollo prioritario con extinción de dominio, en el que exigía la intervención de determinado predio estratégico para el desarrollo urbano, contribución al desarrollo (plusvalía), siendo esta, una retribución económica como consecuencia de la urbanización por parte del estado, entre otras características. Sin embargo los nuevos instrumentos no estaban claramente articulados a los planes de desarrollo municipal (PDM), y tampoco definía reglamentos claros para la preservación y conservación de los humedales en Colombia.  

Ante la crisis presentada anteriormente, la nueva constitución política de Colombia de 1991, en relación con el ordenamiento territorial cambio la forma de organizar las ciudades y sus zonas rurales, para que las personas tengan derecho de acceder a una vivienda digna, los servicios básicos (salud, educación, recreación, espacio público) y a un ambiente sano Adicionalmente la ley 388 de 1997, adoptaría los planes de desarrollo con una vigencia de 4 años dirigida por cada alcalde de la ciudadanía y paralelamente se ejecutarían los planes de Ordenamiento Territorial POT, con una vigencia de 12 años, para orientar y regular la inversión pública y privada. 

¿Que tiene que ver lo anterior con el humedal Gualí?

Todo. El crecimiento de la ciudad de Bogotá, y la falta de planificación urbana en la ciudad-región, ha contribuido a través de la historia, a la degradación de todos los humedales de la Sabana, principalmente al humedal Gualí que hace parte de los municipios de Funza, Mosquera y Tenjo. Ahora bien, no hay que desconocer que Bogotá carece de suelos para urbanizar, y desafortunadamente son las tierras de Sabana de Occidente (entre las mejores tierras de colombia para la agricultura), la mejor alternativa para descargar los descalabros urbanos y ambientales que ha tenido la capital colombiana. 

Como agravante, observamos la falta de voluntad social, política y empresarial para preservar y conservar el humedal Gualí. En ocasiones surgen movimientos informales o proyectos municipales y empresariales, para limpiar y mejorar la calidad de este ecosistema, sin embargo, estas actividades son realizadas por periodos cortos tiempo, olvidando que la sostenibilidad y la perseverancia en sus iniciativas ambientales, son las que realmente pueden cambiar la realidad de este ecosistema.  

Volver

Solicitar mi asesoría GRATIS